Lisa WilberA pesar de haber tenido que superar muchos obstáculos, Lisa M. Wilber, de Weare, Nueva Hampshire, siempre supo que tenía una cita con su destino. "Cada mes esperaba en la ventana la llegada del empleado de la compañía de la luz, ese que llega a cancelarte el servicio por falta de pago", recuerda Lisa de aquellos tiempos en que vivía en un parque de casas de remolque. "Un par de veces tuve que correr detrás de él, mostrándole mi dinero en efectivo y rogándole que dejara la electricidad funcionando por lo menos otro mes. Puso cara de fastidio y me miró de una manera horrible, como si le diera asco. Lloré mucho, pero eso me hizo trabajar más. Entonces, me dije a mí misma: 'algún día voy a llegar a ser alguien' ".
Cuando Lisa empezó a vender Avon en 1981 era una joven esposa de 18 años y vivía en Guam, a donde el ejército había enviado a su esposo. Poco después estaba de vuelta en EE.UU. y tuvo una serie de trabajos de poca paga: empleada de un supermercado en el turno de por la noche, mesera en un cabaret, bibliotecaria, diseñadora de invitaciones de boda y tarjetas de presentación y niñera. Al mismo tiempo iba a la universidad y vendía productos Avon a tiempo parcial. "Era dinero extra", dice. En 1988, después de obtener dos títulos de dos años (associate's degrees), Lisa se mudó a Nueva Hampshire, donde encontró un trabajo de secretaria por $15,000 al año más los beneficios. "Realmente creí que me había sacado la lotería", dice muerta de la risa; pero dos años más tarde mi marido me dijo: 'oye, cariño, ¿por qué no haces más con Avon?' Al paso del tiempo y todavía sin encontrar empleo, decidió poner su mejor empeño y enfocarse en Avon y así ha sido desde entonces.
Asesorar a su lína descendenteLisa es responsable directamente de ayudar a que su línea descendente tenga éxito. "Recibo docenas de llamadas y correos electrónicos todos los días", dice Lisa. "El mejor consejo que puedo dar es que trates tu negocio como un negocio de verdad, no como un pasatiempo o un club". Como emprendedora que es, la misión de Lisa y de su empresa, "Todos somos ganadores", consiste en impulsar el desarrollo de la mujer a través de la educación, recursos, servicio y su propio ejemplo.
De una manera constante, Lisa se fija metas para ella y su equipo, supervisando el desempeño de su miembros al tiempo que les ofrece asesoría y ayuda. Por ejemplo, evaluaciones empresariales; recursos como casetes, libros y discos compactos; reconocimientos, incentivos, pláticas semanales virtuales (por Internet), reuniones personales con las mejores vendedoras y el impulso constante a su línea descendente.
La madre de la pequeña Lydia Mae, de 2 años, se encuentra actualmente a la cabeza de un proyecto con la Sociedad Histórica de Winchester, NH, para recaudar $50,000 y crear una habitación dedicada a P.F.E. Albee en el museo Sheridan House en el pueblo natal de Albee. Éste incluirá la renovación de un cuarto con muebles y decoración del siglo XIX. Lisa es también miembro de la Cámara de Comercio de Weare, NH, y se ha postulado para la Cámara de Representantes de Nueva Hampshire.
La autopromociónLisa ha salido en los videos "Las ricas y famosas de Avon" y en las revistas
Avon Dreams y Empowering Women. Recientemente se ofreció como voluntaria para ser un miembro activo de Partnership for Success 2, una iniciativa de equipo que impulsa el reclutamiento y la búsqueda de Clientas. La entrevistaron para el libro
Wave 4 de Richard Poe, ha participado en varios programas de radio y ha salido en numerosas publicaciones, incluidas
Executive Female,
Networking Times y
Fortune.
Lisa es autora del libro de mercadeo y venta directa
Marketing Ideas for the Wild at Heart y ha sido reconocida por la Alianza Femenina de Venta Directa. También se ganó una membresía profesional en la Asociación Nacional de Conferencistas. Uno de los temas que está presentando es "24 ideas de mercadeo y apoyo garantizadas para duplicar tu negocio". Ella viaja por todo Estados Unidos hablando de su experiencia e ideas. En los próximos meses dará discursos en los estados de Nueva York, Arizona, Carolina del Sur y California.
Pese a su tremendo éxito, Lisa dice tener momentos de duda: "Honestamente, no me creo una persona exitosa. Simplemente estoy empezando a construir la vida con la que siempre soñé. Me queda mucho por hacer y aprender. Al principio creía que el dinero era lo más importante, pero ahora me doy cuenta de que la mejor parte de trabajar con Avon son las historias de la gente que he conocido y a quienes he tenido la oportunidad de ayudar. Me encanta el dinero, no cabe duda de que cambió mi vida; pero son las historias las que recordaré y atesoraré para siempre".